Archivo de Mayo de 2009

La Iguana

El viernes día cinco de junio salimos para Venezuela. Desde Caracas viajaremos a Puerto Ayacucho, cruzando en autobús de línea los Llanos (aproximadamente será como ir de Málaga a Bilbao). De Puerto Ayacucho iremos en voladora (lancha rápida) hasta San Fernando de Atabapo,  donde pasaremos dos días para visitar las comunidades indígenas próximas (Primavera, Cáscara Dura y Minicia Vieja). 

Desde Atabapo a Tamatama, que será la siguiente parada, viajaremos de nuevo en voladora durante más de 10 horas.

El barco de la foto se llama ”La Iguana” y ya ha zarpado para Tamatama, donde nos recogerá para comenzar el recorrido por el Río Casiquiare. Este río es un canal natural que conecta las cuencas de los ríos Orinoco y Amazonas. Tenemos previsto recorrer el Casiquiare en cuatro dias, visitando las comunidades indígenas que vayamos encontrando.

Nos ha informado el capitan de La Iguana que este año se está retrasando la época de lluvias y los ríos están muy bajos, pero que son navegables. No debe haber nervio.

 

 

Trabajos previos para la expedición al Casiquiare 2009

Clasificación hipertemporal del Índice de Vegetación Normalizado (NDVI) de la Amazonía venezolana a partir de imágenes de satélite.

Una parte importante en esta expedición trata de integrar las nuevas tecnologías y la metodología científica con los conocimientos y los usos tradicionales de los indígenas. Con este propósito, hemos realizado un mapa de clases de vegetación basándose en los perfiles de NDVI de los últimos 9 años. Estos mapas, se mostrarán a las comunidades del Orinoco, Casiquiare y Rio Negro para poder relacionarlos con los usos que hacen los indígenas de las distintas zonas de la selva. El objetivo de este estudio, es poder evaluar, cuantificar, y expresar en un mapa las necesidades de las comunidades indígenas en base a las características espectrales y fenológicas de la vegetación.

Para realizar la clasificación de NDVI se obtuvieron 218 capas con un intervalo de 15 días que abarcan desde Marzo del 2000 hasta Marzo del 2009 procedentes de imágenes del sensor MODIS (Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer) situado a bordo del satélite Terra, las imágenes de este sensor se pueden descargar gratuitamente (https://lpdaac.usgs.gov/).

Un problema muy importante para el uso de imágenes de satélite en el trópico húmedo es la nubosidad, gran parte de las imágenes obtenidas estaban parcialmente o incluso totalmente cubiertas de nubes, especialmente en la época de lluvias, lo que hace que el valor del índice de vegetación no sea fiable. Para solucionar este problema, se decidió agregar estas imágenes en periodos de 2 meses, tomando para cada píxel, el valor más fiable durante esos dos meses. De ese modo, los datos fueron agregados hasta obtener 54 imágenes representando los perfiles de NDVI a intervalos de dos meses entre Marzo del año 2000 hasta Marzo de 2009.

Estas imágenes sirvieron para realizar una clasificación no supervisada que resultó en un número óptimo de 30 clases de NDVI, con la situación geográfica de estas clases. Ahora solo queda por saber que significado tienen estas para la gente que habita esas tierras.

Figura 1.-Diagrama del proceso de creación de la clasificación hipertemporal de NDVI.

Proyecto actual

En 2009 la AECID aprobó otro proyecto titulado “Integración de conocimientos tradicionales y científicos para responder a los efectos del cambio climático en la Amazonía” en cooperación entre la Universidad de Málaga, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad Pedagógica Libertador (Venezuela), la Universidad Central de Venezuela y la Universidad de Oriente (Venezuela).

El presente proyecto representa la continuidad natural con los anteriores, con la intención de iniciar el abordaje de un tema de importancia global que puede afectar de forma particular a la Amazonía, como es el de los efectos del cambio climático en los ecosistemas y en las comunidades humanas.

A continuación podéis ver el recorrido que se realizará en el proyecto 2009

Antecedentes

El interés por la conservación de la naturaleza llevó en 2001 a un grupo de investigadores de la Universidad de Málaga a realizar un primer viaje al Estado de Amazonas de Venezuela en el marco del proyecto “Mejora de la conservación de especies amenazadas y en peligro de extinción en el Parque Ornitológico El Retiro Málaga, España”, financiado por los fondos FEDER de la Unión Europea y por el Ministerio de Educación y Cultura de España. El objetivo de dicho viaje era estudiar la posibilidad reintroducir en su hábitat natural especies amenazadas de crácidos (llamados pajuís en Venezuela) criadas en cautividad. Se visitaron, en colaboración con la Zona Educativa del Estado Amazonas, las localidades de San Juan de Manapiare, Tencua, La Esmeralda, Mavaca y San Fernando de Atabapo.

Para continuar con el estudio de los problemas de conservación en el Estado de Amazonas, en 2006 se inició un nuevo proyecto con el objetivo de abordar la conservación de las especies integrando el conocimiento tradicional de las comunidades indígenas y el conocimiento científico, prestando especial atención a los aspectos educativos. Este proyecto, titulado “Desarrollo rural, gestión de reservas naturales y promoción de la educación ambiental en ayuntamientos del estado Amazonas (República Bolivariana de Venezuela)” y financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional, se realizó en cooperación entre la Universidad de Málaga y la Universidad Central de Venezuela. Así, en febrero de ese año se realizó una visita preparatoria a Puerto Ayacucho y a San Fernando de Atabapo, y en julio un equipo de trabajo integrado por personal de la Universidad de Málaga, del Ministerio del Ambiente de Venezuela y de la Zona Educativa del Estado, realizó una visita a diferentes comunidades de los municipios de Atabapo, Manapiare, Maroa y Río Negro. Las comunidades visitadas fueron: Caño Mure, Primavera, Cáscara Dura, Minicia Vieja, Marueta, Marieta, Tencua, San Juan de Manapiare, Aguas Mansas, Victorino, Guzmán Blanco, Comunidad, Solano y Chapazón. Se trato con 12 etnias indígenas diferentes: Yeral, Beniva, Baré, Curripaco, Warekena, Piapoco, Guajibo o Jivi, Maco, Piaro o Wóótiga, Puinave, Yanomami, Ye´kuana.

Exceptuando Caño Mure, todas las demás elaboraron un material sobre los animales más importantes para cada una de las comunidades. En Marieta y Marueta se hicieron tres grupos diferentes para elaborar las fichas del material. En Manapiare se constituyeron 6 grupos y cada uno de ellos correspondía a un pueblo indígena diferente. Algunas comunidades están formadas por un único pueblo indígena, mientras que en otras, como San Juan de Manapiare o Solano, conviven diferentes pueblos indígenas dentro de la comunidad.

A continuación podéis ver los participantes y el recorrido realizado en la expedición del 2006:

Participantes en la expedición 2006Trayecto realizado en la expedición de 2006
Cada grupo de trabajo establecía la lista de los 10 animales más importantes para la comunidad, y se elegía uno de ellos para profundizar más en su evaluación. Del animal seleccionado se realizaba la descripción física y la de sus hábitos, la situación de las poblaciones de la especie en el territorio de influencia de la comunidad, se analizaba el papel cultural de la especie, se realizaban propuestas para su conservación y, finalmente, se elaboraba un dibujo del animal.

De vuelta en España se analizó la información recogida durante la expedición científica, se seleccionaron las 4 especies más frecuentemente elegidas por las comunidades y se recopiló para ellas toda la información relevante aportada por las distintas etnias en sus correspondientes fichas. A todo esto se le añadió alguna información científica y el resultado se compiló en un documento en forma de libro.

En el año 2007 la AECI aprobó un nuevo proyecto titulado “Utilización de las TIC para el desarrollo de los pueblos indígenas y uso social de su idioma. (Republica Bolivariana de Venezuela)”, también en cooperación entre la Universidad de Málaga y la Universidad Central de Venezuela. Se realizó en junio de ese año una nueva visita a las comunidades de Atabapo, Primavera, Cáscara Dura, Minicia Vieja, Aguas Mansas, Victorino, Guzmán Blanco, Comunidad, Solano y Chapazón, en las que se presentó el documento con los primeros resultados de la expedición anterior. El objetivo de esta visita fue que las comunidades revisaran el documento e hicieran las modificaciones que considerasen oportunas y elaboraran propuestas de conservación de especies consensuadas por las distintas comunidades.